lunes, 5 de septiembre de 2022

De buenas y malas

Esta mañana, al salir de mi turno de cabina, llegué a un puestecito de burritos ahí en la 29 y Serdán a tranquilizar un poco a la tripa enojada por el prolongado ayuno. Las muchachas que lo atienden salpican el sabor de su producto con una siempre grata conversación. Sin embargo, sentía que algo me molestaba mientras desayunaba.